EL SENDERO DE LOS APALACHES: Georgia…North Carolina…Tennessee…Virginia…West Virginia…Maryland…Pennsylvania…New Jersey…New York…Connecticut…Massachusetts…Vermont…New Hampshire…Maine

viernes, 26 de mayo de 2017

AT013-Erwin (Hostel Jhonny’s Nolichucky) a Elk Park

Hola amigos,

Os paso un resumen de lo acontecido estos últimos días. Sigo sin disponer de cobertura de móvil, de una forma estable y suficiente. Espero que esta situación mejore, al menos un poco, una vez me adentre en el Estado de Virginia.

Martes, 23 de Mayo

Erwin (Hostel Jhonny's Nolichucky) a Cherry Gap Shelter

Con más peso en la mochila, por la comida comprada para varios días, salgo del Hostel a las 9 de la mañana. Antes he intentado realizar algunas llamadas por WhatsApp aprovechando la WiFi del hostel, pero no ha sido posible.

Se prevén varios días seguidos de mal tiempo y por esta razón he decidido llevarme la ropa vieja que me dio ayer Morgen. Presiento que la voy a necesitar.

Sin mayores problemas hasta Gurley Maple Gap Shelter, distante 4 millas, donde repongo fuerzas. Desde aquí, son 13 las millas que debo recorrer hasta llegar a mi destino.

No ha pasado ni siquiera media hora cuando comienza a llover constantemente y con fuerza. El camino en muchos puntos es un río, por el que es inútil tratar de no mojar el calzado y los pies.

En el trayecto me encuentro con Yves. Me alegra mucho verle, ya que le hacía más atrás. Hablo un poco con él y le adelanto. Quedamos en vernos en el Shelter.

La subida a Unaka Mountain (1579 m) un auténtico suplicio, por el cansancio, la lluvia, el frío y el peso añadido de las provisiones. Totalmente agotado consigo llegar al Cherry Gap Shelter a las 18:40 horas, pero me encuentro con la desagradable sorpresa de que no había sitio. La cabaña únicamente permite el alojamiento de seis personas y allí hay muchas más. No tengo otra opción que montar mi tienda de campaña en medio del aguacero, esta vez de tal modo que solo se ha mojado un poco por dentro; es decir, he montado la cubierta y el habitáculo al mismo tiempo. Todo se aprende. Eso sí, barro y suciedad para regalar.

Ya instalado, me pongo la ropa seca que me dio Morgen y preparo la cena dentro de la tienda. fetuccini y una tortilla sin aceite ni especia alguna, sólo huevos rehogados en la fiambrera. Bien, después de todo.

No tengo fuerzas para nada más. Me meto en el saco para descansar y entrar en calor. A media noche me despiertan los truenos, que suenan como si explotaran a unos metros. Llueve sin tregua…

He de reconocer que el mal tiempo me come la moral y me está afectando psicológicamente. Para tratar de combatir esto, voy a descansar mañana media jornada, avanzando únicamente hasta el primer Shelter, garantizando con ello, además, que tendré sitio. Estoy muy machacado, necesito descansar y tratar de secar de algún modo todo lo que está mojado. En fin, realizar "tareas de mantenimiento"…

¡Buenas noches!

Posición en el Shelter (Tienda): 36.129228, -82.263747 y 1344 m de altitud

Miércoles, 24 de Mayo

Cherry Gap Shelter a Clyde Smith Shelter

Sorprendentemente he podido dormir y descansar mucho mejor de lo que había previsto. Al cesar el viento en las primeras horas de la madrugada, el agua no ha entrado en la tienda.

Cómo ya adelantara ayer, mi jornada será mínima; es decir, caminaré unas 9 millas. Enfundo mis pies en bolsas de plástico y, sobre ellas, los calcetines mojados de ayer; así, al interior de mis zapatillas de treking, también mojadas. Los pantalones y chubasquero, también los del día anterior, mojados.

Recojo todos mis enseres y la tienda, cómo buenamente puedo y me pongo en marcha sobre las 9h. No llueve, aunque hace frío y niebla espesa. La jornada de hoy resulta más liviana que las anteriores, con apenas una subida dura al inicio del recorrido, para luego continuar con suaves ascensos -descensos, hasta alcanzar el Shelter, sobre las13:10h, sin que haya llovido en ningún momento, aunque ha hecho mucho viento.

Llego al Shelter y me encuentro nuevamente con Yves. Nos alegramos de vernos. Está triste y ofendido. Me cuenta que ayer noche llegó al Shelter de Cherry Gap y no había sitio. Él no tiene tienda de campaña. Tuvo que pasar la noche sentado en un banco de madera de la cabaña, sin que nadie de los allí presentes le ayudara, con el frío que hacía.

Quiero escribir aquí sobre la otra cara del deporte, esa que representan personas sin alma, que van a lo suyo, que les importa una mierda lo que les ocurre a los demás y su sufrimiento. Si amigos, también hay gente así, gentes como la que ayer no brindaron ayuda a Yves. Es que ni siquiera lo intentaron, ni siquiera salieron de sus sacos de dormir para encontrar una solución, que siempre la hay. Yo mismo podría haberle acogido en mi tienda, de haberlo sabido. Es bochornoso y lamentable el trato dispensado a un hombre educado y amable, como es Yves. Yo no considero deportistas a esta gente. Un deportista es un Caballero o una Señora, que supedita siempre sus objetivos deportivos para ayudar a quien lo necesite.

Después de hablar con Yves, me pongo con mis tareas. Llevo cuerda y la coloco bajo el alero, en la parte trasera de la cabaña. En ella cuelgo la tienda de campaña para que se seque. Toda la tarde lloviendo a mares y tiene visos de seguir en esa línea.

Sigo incomunicado y eso añade aún más carga psicológica negativa. Pero, esto es el Appalachian Trail amigos. Supongo que el que resiste, gana.

Ya cuando estaba a punto de cerrar este escrito, a última hora, ya casi de noche, llegan dos chicos. Uno de ellos, después de cenar, toca la guitarra y canta canciones durante un largo rato. Nosotros tres oyendo atentamente, en silencio, dentro de nuestros sacos de dormir, mientras llueve sin tregua. ¡Bendita música! que hace que las penas sean menos penas, o al menos que te olvides de ellas durante un tiempo. Gracias compañero Thru-Hiker por este regalo.

Mañana Dios dirá…

Posición en el Shelter: 36.148546, -82.161215 y 1349 m de altitud


Jueves, 25 de Mayo

Clyde Smith Shelter a Stan Murray Shelter

El haber descansado más horas que otro día me ha permitido recuperarme en buena medida. Miro el cuaderno de viaje y veo que he de parar obligatoriamente mañana en Elk Park, para ir a la Post Office de esta localidad, para recoger una caja con enseres y reenviarla a otro punto, en concreto a Damascus, Virgina. Esto supone que debo avanzar 14 millas, para así poder llegar a esa localidad mañana.

Desayuno con Yves, nos ponemos nuestro calzado y ropas mojadas. Solo tenemos un recambio de ropa seca y la necesitaremos al llegar. Llueve intensamente…

Iniciamos la marcha a las 8 de la mañana, subiendo, como ya es habitual; en este caso, al Little Rock Knob. Después, tras un suave descenso, subida durísima hasta la cima del Old Chimney (1896 m), con lluvia y fuerte viento. Consigo alcanzar el primer Shelter, Roan High Knob, sobre las 14,30h, empleando seis horas y media en hacer 13,5 km, lo que da una idea de la dureza de este tramo. Aquí, cocino mí comida y repongo fuerzas. Espero un rato a Yves, pero no llega, así que decido continuar hasta la siguiente cabaña, distante 5,2 millas, algo más de 8 kilómetros. Ya saliendo del  Shelter e incorporándome al camino coincido con Yves. Él debe de comer aún, por lo que quedamos en vernos en el siguiente punto.

El recorrido de la tarde discurre en su totalidad entre 1500 y 1800 metros de altitud. Sigue lloviendo sin cesar, hace mucho frío con viento muy fuerte del Norte. El camino en muchos puntos se ha convertido en un río por el que no te queda otra que pasar. Del barro mejor ni hablar.

Por fin llego al Shelter, en un estado lamentable. No soy capaz ni de quitarme la mochila, por tener las manos heladas. Aquí me encuentro con una de esas situaciones en las que no sabes muy bien cómo actuar. Describiré primero la cabaña. Pequeña, apenas para alojar a seis personas bien alineadas, y sin protección alguna en el frente, salvo una pequeña tejavana, que no impide que el agua entre al interior, impulsada por el fuerte viento. Y ahora describiré lo que me encontré. Dentro del edificio, parapetados al fondo del Shelter, ocupando toda la zona seca, dos hombres con sus correspondientes perros.

A pesar de ver la situación, no digamos la mía personal, ninguno de los dos fue capaz, primero, de hacerme un sitio en la zona seca y, segundo, de ayudarme en nada. He tenido que instalar mi colchoneta y saco de dormir sobre la zona mojada y expuesta a la lluvia. Al rato, llega el bueno de Yves y, al ver la situación, decide continuar hasta el siguiente Shelter. Yo no le acompaño porque ya tenía puesta la ropa seca. De lo contrario, lo hubiera hecho.

Cubro mi colchoneta y mi saco de dormir con la cubierta de la tienda de campaña y me meto dentro con toda la ropa seca que tengo, más un chubasquero de repuesto. Toda la noche despierto y helado de frío, tratando de mantener la temperatura corporal. Mi cuerpo orientado hacía el exterior, tratando de mantener una bolsa de aire entre el saco y mi cuerpo, y la espalda, contra uno de los perros. Hay que estar así durante horas para saber lo que se siente.

Es tremendo el viento que hace y el ruido que genera en el bosque. Quienes me conocen saben que es el elemento de la naturaleza al que más temor le tengo. Me afecta incluso psicológicamente.

¿Qué puedo decir de estos dos? Sencillamente, poco. Solo, que los perros mostraron hacía mi mucho más cariño y solidaridad que ellos.

Mañana será otro día y supongo que no podrá ser peor que el de hoy.

Posición en el Shelter: 36.112517, -82.065711 y 1583 m de altitud

En el día de hoy, Viernes, 26 de Mayo

Stan Murray Shelter a Elk Park

Lo que ya adelantara ayer se ha cumplido al pie de la letra. Toda la noche sin dormir y pasando un montón de frío. Cuando decido ponerme en marcha, sobre las 7,30h, todo estaba mojado, pero yo, gracias a la cubierta de la tienda de campaña y al chubasquero, solo tenía mojadas las piernas.

Recojo todas mis pertenencias y, sin decir media palabra, me pongo en marcha hacía la ciudad de Elk Park, distante 11 millas. Hace mucho viento, niebla y frío, pero hoy no va a llover. El trayecto bastante llevadero, salvo el ascenso a Bradley Mountain, que resulta interminable, por definirlo de algún modo.

Llego a mi destino, seis horas más tarde, y aquí debo solucionar dos problemas. Uno, acudir a la Oficina Postal y dos, localizar un Hostel. Nada más llegar, conozco a David. Me ofrece una Coca-Cola. Le explico situación y se ofrece a llevarme. Subo en su camioneta y me lleva a la Post Office de Elk Park (Carolina del Norte), pero allí no está mi caja. La han enviado a Roan Mountain (Tennessee), localidad muy cercana, ya que estamos en la frontera. Él, amablemente me lleva hasta allí, recupero la caja con mis pertenencias y la reenvío a Damascus, en Virginia. El primero de los problemas resuelto. ¡Gracias David!

De camino recogemos a unos chicos y nos lleva a comer a un restaurante. Pido la hamburguesa más grande que tienen. Unos 25 cm de altura. La he tenido que ir comiendo por pisos…jjj

Y finalmente aquí estoy en el hostel, terminando de escribir esto, aseado y con toda la ropa lavada y seca. Mi riñón no mejora, pero creo que tampoco empeora. Cuando me encuentre cerca de una ciudad grande iré a un Hospital para que hagan una radiografía y lo miren.

Hoy también he usado el llamador de Ángeles. ¡Gracias otra vez David!, mi Trail Ángel de hoy.

Mañana Dios dirá…

Posición en el Shelter: 36.210591, -82.113237 y 762 m de altitud

Acompaña a este post la canción "Love's gonna make it alright" de George Strait

Un abrazo


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